Reflexión del Domingo – 7 de Marzo
March 7th, 2010LA PACIENCIA DE DIOS
La primera lectura es un relato del encuentro de Moisés con el verdadero Dios, el Dios de sus Padres. El Dios que se revela como lleno de cariño y misericordia por los sufrientes y oprimidos. El Dios que quiere liberar a su pueblo.
El cariño y la misericordia de Dios están siempre presentes; el compromiso de Dios por la liberación de los oprimidos está siempre presente. Cuaresma es el tiempo de la experiencia de la misericordia y liberación de Dios.
En la segunda lectura, Pablo nos recuerda que el cariño y la misericordia de Dios tienen una contrapartida: la indiferencia y el egoísmo de los hombres. Aun muchos de aquellos que habían sido liberados de Egipto por Dios, poco después se desviaron y olvidaron a Dios y sus caminos de misericordia.
El Evangelio de hoy trata de la misericordia de Dios en su dimensión de paciencia. Cristo llama a la conversión, nos urge a la conversión, porque sabe muy bien que la conversión coincide con nuestra verdadera liberación, humanización y felicidad.
La profunda preocupación de Jesús con la gente indiferente a mejorar y convertirse, se pone de relieve en la primera parte de este Evangelio. Con todo, Jesús es extremadamente paciente con las conversiones retrasadas y poco probables. Espera una y otra vez, año tras año, como lo muestra la parábola de la higuera. Aquí Dios está dispuesto a ofrecer su gracia y continúa trabajando en las personas, cuando muestran algún signo de buena voluntad.
